Las tarjetas de memoria de las cámaras digitales han pasado a ser últimamente un dispositivo que usamos asiduamente. Esto ha motivado gran cantidad de consultas, acerca de cómo recuperar las fotos que por alguna razón inexplicable (o no) han desaparecido. Evidentemente todo tiene explicación, pero lo que más nos interesa en este post es dar algunos consejos sobre como evitar el mayor daño en la pérdida de nuestros preciados recuerdos.Aunque su aspecto parezca infalible, son dispositivos frágiles
Primeramente recordemos el gran respeto que le teníamos a la película fotográfica por evitar que se velara. La tarjeta de memoria, aparentemente infalible, también requiere un trato cuidadoso.
1- Tengamos en cuenta que cuando la sacamos una foto, ésta llega al dispositivo por medio de una corriente eléctrica, por cuanto de ninguna manera deberiamos quitar la tarjeta cuando se esta ejecutando ese proceso, como tampoco insertarla con la cámara prendida. Esto podría arruinar las tomas o la tarjeta misma.
2- No debemos exponer las memorias a campos magnéticos como imanes o televisores porque pueden entorpecer su funcionamiento.
3- Si dejas la tarjeta en lugares de mucha temperatura, como la guantera del auto, posiblemente te encuentres con el plástico achicharrado.
4- Definitivamente, estas tarjetas no debe tomar contactos con líquidos.
5- He visto gran cantidad de memorias digitales rotas por querer insertarlas en la cámara por la fuerza.
Recuerden que solo tiene una sola posición única. Si comprobamos que tiene dificultad para colocarla, muy posiblemente esta esté al revés. Nunca hay que forzarla. Igualmente cuando deseamos retirarla del equipo, solo tememos que apretarla para que se destrabe y se deslice hacia afuera del equipo.
Otro aspecto importante a tener encuentra es el de tomar ciertas precauciones:
Se de gran cantidad de personas que tienen almacenado un año o más de fotos de distintos eventos sin siquiera haber descargado o impreso, con el consiguiente riesgo de perdida de la totalidad de las fotos. No solo por mal funcionamiento, sino por el riesgo de pérdida o robo, que en la actualidad es muy frecuente.